III domingo de Cuaresma (8 de marzo de 2026)
Pedro se llevó a Jesús aparte y se puso a increparlo: «¡Lejos de ti tal cosa, Señor! Eso no puede pasarte». Jesús se volvió y dijo a Pedro: «¡Ponte detrás de mí, Satanás! Eres para mí piedra de tropiezo, porque tú piensas como los hombres, no como Dios» (Mateo, 16, 22-23).
En la segunda parte del evangelio según san Mateo Jesús anuncia a sus discípulos el camino de la pasión y su muerte y resurrección para realizar el proyecto del Padre para salvar a la humanidad, ante el anuncio de la pasión Pedro reacciona desde los criterios del mundo presentando su rechazo con buenas intenciones, «¡Lejos de ti tal cosa, Señor! Eso no puede pasarte». Jesús descubre en la ‘buena intención’ de Pedro un obstáculo y responde con una frase que nos recuerda el episodio de las tentaciones: «Vete, Satanás» (Mateo 4, 10).
Para hacer frente a la seducción del mal es preciso que recuerde que el camino del cristiano es un camino de permanente conversión y transformación de la persona para asumir una existencia como la de Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre y esto pide el despojo, la entrega. Mi vida cristiana ha de estar inspirada por el espíritu de las bienaventuranzas (véase Mateo 5, 1-13).
