El Camino Discipular Misionero de la Arquidiócesis de Bogotá

El Camino Discipular Misionero de la Arquidiócesis de Bogotá es un proceso pastoral estructurado en trienios para renovar la fe y la misión. El primer trienio (2023-2025) se centró en "sembrar esperanza", mientras que el segundo (2026-2028) busca "cultivar la fe", enfocándose en la iniciación cristiana, el acompañamiento y el testimonio comunitario.

Estructura de los Trienios del Camino Discipular Misionero (Bogotá)
- Primer Trienio: Sembrar Esperanza (2023–2025)
- 2023: Reconocimiento de las semillas de esperanza en el campo de Dios.
- 2024: Salida misionera hacia las periferias y lugares necesitados de aliento.
- 2025: Cierre del Jubileo de la Esperanza, fortaleciendo el encuentro con el Señor y la acción social.

- Segundo Trienio: Cultivar la Fe (2026–2028)
- 2026: Foco en la Iniciación Cristiana como proceso fundamental para una fe viva, consciente y activa, introduciendo al misterio de Cristo. Texto iluminador: Rm. 10, 10
- 2027: Cuidado de la experiencia de fe, pasando del "yo" al "nosotros eclesial", construyendo comunidad. Texto iluminador: 1Jn. 4, 16
- 2028: Testimonio alegre de la fe, manteniendo el habitus misionero para crear puentes y articular carismas. Texto iluminador: 2Cor 4, 13

Aspectos Clave del Camino
- Formación eclesial: No es una agenda externa, sino una forma de caminar unidos como Pueblo de Dios en la ciudad-región.
- Enfoque misionero: Salir al encuentro, en actitud de servicio, respondiendo a la increencia e indiferencia actual.
- Fundamentación: El proceso busca la adhesión profunda a la persona de Jesús, superando una fe débil y convirtiéndose en discípulos misioneros.
Este itinerario formativo utiliza la espiritualidad trinitaria y la metodología de la escucha para la conversión pastoral y el servicio al Reino de Dios.
TRAYECTO 2026
“Con el corazón se cree” Rm 10, 10
- Beber de la fuente: el encuentro personal y comunitario con la Palabra, que nos llama a una lectura orante y profunda de la Sagrada Eucaristía.
- Arraigarnos en la Palabra: La liturgia como lugar privilegiado de la Palabra de Dios, donde la fe se celebra y se fortalece en comunidad.
Hacer vida la Palabra: el ímpetu misionero que nos mueve a anuncia la Palabra al mundo con entusiasmo y en actitud de misión permanente.
